1. Gobierno autoritario
Marcos utilizó métodos autoritarios para conservar el poder. En 1972 declaró la Ley Marcial, que se mantuvo 14 años y le otorgó una autoridad casi absoluta. Durante ese periodo críticos del régimen fueron hostigados, encarcelados o desaparecidos.
2. Políticas económicas
Implementó planes destinados a impulsar el desarrollo y reducir la pobreza, pero gran parte de los recursos se canalizó hacia sus allegados, generando clientelismo, corrupción y favoritismo.
3. Habilidad política
Su agudo sentido político le permitió consolidar y mantener el control durante dos décadas, pese a la creciente oposición.
4. Obras de infraestructura
Lanzó numerosos proyectos de carreteras, puentes y edificios que modernizaron el país. Sin embargo, muchos fueron sobrevaluados y financiados mediante deuda cuestionable.
5. Violaciones de derechos humanos
El régimen se caracterizó por abusos generalizados: disidentes, activistas y periodistas fueron torturados, encarcelados e incluso ejecutados extrajudicialmente.
6. Dinastía política
Su familia se convirtió en una dinastía: Imelda Marcos fue gobernadora de Metro Manila y su hijo, Ferdinand "Bongbong" Marcos Jr., ingresó a la política, perpetuando la influencia familiar.
7. Exilio y retorno
Tras la Revolución del Poder Popular de 1986, Marcos fue exiliado a Hawái, donde falleció en 1989. Sus familiares y seguidores han intentado rehabilitar su imagen y volver al poder.
8. Controversias históricas
El legado de Marcos sigue siendo objeto de debate en Filipinas, con interpretaciones que varían según la posición política y la generación.
En síntesis, Ferdinand Marcos se destaca por su autoritarismo, políticas económicas controvertidas, destreza política, proyectos de infraestructura, violaciones de derechos humanos, creación de una dinastía y polémicas históricas.