Colonias del Imperio Británico
El imperio británico abarcó distintas formas de colonias, clasificadas según su objetivo principal.
Colonias de asentamiento
- Territorios donde llegaron gran número de colonos británicos que fundaron poblaciones permanentes. Ejemplos: las trece colonias de América del Norte, Australia y Nueva Zelanda.
Colonias de explotación
- Colonias creadas fundamentalmente para extraer recursos naturales o agrícolas. Ejemplos: la India, Birmania (actual Myanmar) y la Malasia británica.
Colonias comerciales
- Colonias establecidas con el objetivo de controlar rutas y actividades mercantiles. Ejemplos: Hong Kong y Singapur.
Colonias de origen inglés
Algunas colonias fueron fundadas principalmente por colonos provenientes de Inglaterra y conservan una identidad cultural inglesa.
Colonias de asentamiento
- Las trece colonias de América del Norte, Barbados y Jamaica fueron pobladas mayoritariamente por ingleses.
Colonias de explotación
- En territorios como Irlanda, Gales y Escocia, la relación con Inglaterra se caracterizó por la extracción de recursos y la imposición de políticas económicas, aunque hoy se consideran partes integrantes del Reino Unido.
Colonias comerciales
- Las Islas del Canal y la Isla de Man fueron administradas como dominios con fines comerciales y fiscales.