La Works Progress Administration (WPA) no violó la Constitución de los Estados Unidos.
Fue una agencia federal creada por el presidente Franklin D. Roosevelt dentro del programa del New Deal, con el objetivo de ofrecer empleo a millones de estadounidenses desempleados durante la Gran Depresión.
La WPA estuvo en funcionamiento desde 1935 hasta 1943 y se le atribuye la generación de millones de puestos de trabajo, lo que contribuyó significativamente a reactivar la economía del país.