La afirmación de que “muchas mujeres se opusieron” a las enmiendas 14 y 15 es inexacta. El movimiento sufragista femenino estaba estrechamente aliado con los movimientos abolicionista y de derechos civiles, y la mayor parte de sus líderes defendió activamente la ratificación de ambas enmiendas.
Apoyo mayoritario de las sufragistas
Las sufragistas consideraban que el derecho al voto debía extenderse a todos los ciudadanos, sin importar su raza. Para ellas, la Enmienda Decimocuarta (igualdad ante la ley) y la Decimocuarta (derecho al voto para los hombres negros) eran pasos esenciales para lograr la igualdad de género.
Oposición de un sector reducido
Algunas mujeres blancas expresaron temor de que al conceder el voto a los hombres negros pudieran perder sus propias aspiraciones políticas. Estas voces minoritarias se basaban en prejuicios raciales y en la creencia de que el poder político era un recurso limitado.
Conclusión
En resumen, la gran mayoría de las mujeres activas en la lucha por el sufragio apoyó las enmiendas 14 y 15, mientras que la oposición provino de un pequeño grupo de mujeres que temían una redistribución del poder electoral.