Carolina del Sur fue el primer estado en separarse de la Unión, el 20 de diciembre de 1860. La declaración de secesión se produjo como reacción a la elección de Abraham Lincoln como presidente de los Estados Unidos. Lincoln era percibido como una amenaza a los intereses del Sur, especialmente a la institución de la esclavitud, y Carolina del Sur consideró que tenía derecho a separarse si sus derechos eran vulnerados.
Argumentos a favor de la secesión
Derecho a la autogobernanza: El estado sostenía que poseía un derecho inherente a decidir su propio destino y a abandonar la Unión si consideraba que sus intereses no estaban siendo protegidos.
Protección de la esclavitud: Creían que la elección de Lincoln, opositor de la esclavitud, conduciría a su abolición y a la destrucción del modo de vida sureño.
Impacto económico de la Unión: Alegaban que la pertenencia a la Unión les imponía desventajas económicas y que como nación independiente podrían prosperar mejor.
Respuesta del gobierno federal y consecuencias
El gobierno federal rechazó esos argumentos, sosteniendo que la Unión era perpetua y que ningún estado tenía derecho a separarse. Esta disputa desencadenó la Guerra Civil estadounidense (1861‑1865), que culminó con la derrota de la Confederación y la preservación de la Unión.