Educación primaria y secundaria
En los primeros años del siglo XX, más de la mitad de los niños y adolescentes estadounidenses estaban matriculados, un aumento significativo respecto al siglo XIX.
La mayoría de las escuelas eran casas de un solo aula, donde un único maestro atendía a alumnos de distintas edades y grados.
El plan de estudios se centraba en materias básicas: lectura, escritura, aritmética, geografía e historia.
Escuelas secundarias
Las escuelas públicas de nivel medio empezaban a proliferar, aunque muchos estudiantes rurales aún carecían de acceso.
La educación secundaria se percibía como un privilegio y no siempre era obligatoria.
Ofrecían asignaturas más amplias, como ciencias, lenguas y estudios sociales.
Formación docente
Los maestros recibían salarios bajos y apenas tenían formación profesional. La mayoría había completado solo la escuela secundaria o un breve curso docente antes de ejercer.
Segregación
En los estados del sur, la segregación escolar era la norma, con colegios separados para estudiantes blancos y negros.
Esta práctica persistió hasta la histórica decisión de la Corte Suprema en Brown vs. Board of Education (1954), que declaró inconstitucional la segregación en la educación.
Educación superior
El acceso a la universidad era limitado y reservado en gran medida a la élite, con un enfoque tradicional en la educación clásica.
Sin embargo, surgieron colegios femeninos y agrícolas a finales del siglo XIX y principios del XX para ampliar las oportunidades a mujeres y agricultores.