Separación de poderes
La separación de poderes es el principio que divide al gobierno nacional en tres ramas independientes —legislativa, ejecutiva y judicial— para impedir que una sola concentración de poder se vuelva dominante.
Funciones de cada rama
- Rama legislativa: elabora y aprueba las leyes.
- Rama ejecutiva: implementa y administra esas leyes.
- Rama judicial: interpreta y aplica la normativa, y revisa su constitucionalidad.
Este sistema crea un juego de pesos y contrapesos: la legislatura puede limitar al ejecutivo mediante leyes; el poder judicial puede anular normas que violen la Constitución; y el ejecutivo está sujeto a la supervisión del Congreso y los tribunales.
En Estados Unidos, la separación de poderes es esencial para mantener la responsabilidad del gobierno ante la ciudadanía y reducir el riesgo de corrupción o tiranía.