Nationalismo
En la Europa de inicios del siglo XX el nacionalismo era intenso. Las naciones competían por territorio, prestigio y poder, lo que generó tensiones y rivalidades.
Imperialismo
Las grandes potencias europeas poseían colonias y territorios ultramarinos. La competencia por expandir sus dominios y obtener recursos fue especialmente feroz en África y los Balcanes.
Militarismo
En los años previos al conflicto se desató una carrera armamentista. Los países reforzaron sus ejércitos y se prepararon para una posible guerra.
Sistema de alianzas
Una red compleja de tratados vinculaba a las naciones europeas. Destacaban la Alianza Dual (Alemania y Austria‑Hungría) y la Triple Entente (Reino Unido, Francia y Rusia). Un conflicto entre dos aliados rápidamente arrastraba a los demás, convirtiendo una guerra local en una contienda mundial.
Asesinato del archiduque Francisco Fernando
El detonante inmediato fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero del trono austrohúngaro, a manos de un nacionalista serbio en Sarajevo el 28 de junio de 1914. Este hecho intensificó las tensiones entre Austria‑Hungría y Serbia y desencadenó la cadena de declaraciones de guerra.
Conclusión
La combinación de nacionalismo, imperialismo, militarismo, alianzas rígidas y el asesinato del heredero austrohúngaro creó una tormenta perfecta que llevó a Europa al estallido de la Primera Guerra Mundial.