Durante la Edad Media, la agricultura se sustentaba en una serie de cultivos esenciales que garantizaban la alimentación de la población. A continuación, se enumeran los principales cultivos, organizados por categorías.
Cereales
- Trigo
- Cebada
- Avena
- Centeno
- Mijo
Legumbres y hortalizas
- Frijoles
- Guisantes
- Lentejas
- Repollo
- Cebollas
- Ajo
Frutas
- Manzanas
- Peras
- Uvas
- Ciruelas