1. Sistema de castas
El sistema de castas es el más rígido y jerárquico: la posición social se asigna al nacer y no se puede cambiar. Se basa en creencias religiosas y costumbres sociales, determinando la ocupación, el estatus y las oportunidades de vida de una persona.
2. Sistema feudal
El feudalismo predominó en la Europa medieval y se fundamentó en la tenencia de tierras. La sociedad se dividía en tres grandes grupos: la nobleza, el clero y el campesinado. La nobleza poseía la mayor parte de la tierra y gozaba del máximo prestigio; el clero atendía los asuntos religiosos; y el campesinado trabajaba la tierra y pagaba tributos a la nobleza y al clero.
3. Sistema capitalista
El capitalismo se basa en la propiedad del capital o la riqueza. La clase capitalista controla los medios de producción —fábricas, empresas, tierras— mientras que la clase trabajadora vende su fuerza de trabajo para subsistir. Este modelo se caracteriza por la competencia y la desigualdad, generando frecuentemente la concentración de la riqueza en manos de unos pocos.