Los espacios comerciales en la antigua China
Los “centros comerciales” tal como los conocemos hoy no existían en la China milenaria. El intercambio de bienes se concentraba en mercados y bazares, que eran los principales puntos de encuentro entre compradores y vendedores.
Los mercaderes instalaban sus puestos en áreas al aire libre o en recintos cubiertos, exhibiendo sus productos para el público. Estos mercados podían ser permanentes, como los que se ubicaban en las ciudades capitales, o temporales, organizados durante festividades y ferias locales.
En ocasiones, los tianguis o ferias itinerantes surgían en zonas rurales, ofreciendo una gran variedad de mercancías y fortaleciendo las redes comerciales de la época.