Luis VII el Joven (1120‑1180)
Hijo de Luis VI el Gordo y de Adelaida de Saboya, Luis VII accedió al trono en 1137. Poco antes de su coronación contrajo matrimonio con la heredera de Aquitania, Leonor de Aquitania.
Durante su reinado gobernó acompañado del influyente abad de Saint‑Denis, Suger, quien había sido consejero de su padre. Para debilitar el poder de sus vasallos, Luis VII concedió numerosos privilegios a las comunidades rurales y fomentó el movimiento comunal, impulsando la autonomía de las ciudades.
Muy piadoso, respondió al llamado de San Bernardo de Claraval y participó en la Segunda Cruzada (1147‑1149). Fue precisamente en esta expedición donde surgieron las tensas relaciones con Leonor, que culminaron en su divorcio en 1152, un hecho que desestabilizó al reino.
Leonor se casó al año siguiente con Enrique II Plantagenet, rey de Inglaterra, lo que fortaleció a su nuevo adversario. Luis VII intentó contrarrestar a Enrique apoyando al arzobispo de Canterbury y a los hijos rebeldes de este monarca.
En la segunda mitad de su reinado, Luis VII estrechó alianzas con el conde de Flandes y con el conde de Champaña. De este último contrajo matrimonio con Adela de Champaña, madre de Felipe Augusto, futuro rey de Francia.
Contexto familiar
Su padre, Luis VI el Gordo, reinó como rey de los francos entre 1137 y 1180, y fue sucedido por su hijo Luis VII. La dinastía continuó con Felipe II Augusto, hijo de Luis VII y Adela.