Pregunta 1
Se puede afirmar que el creacionismo se caracteriza por defender el siguiente argumento:
- a) Todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo, siguiendo las leyes de la selección natural.
- b) La vida, el universo y todos los seres existentes no surgieron de la nada sin un ser superior y eterno que los concibió inteligentemente.
- c) El desarrollo de la vida y la gran diversidad de seres vivos es independiente de algo externo a la materialidad de la existencia.
- d) Ningún ser vivo puede considerarse miembro de una especie, sin importar las leyes de la selección natural.
- e) Richard Dawkins, zoólogo británico, actualmente contribuye al respaldo del creacionismo, pues cree en una lógica sobrenatural en la vida terrestre.
Respuesta
Letra B El creacionismo, aunque presenta corrientes divergentes, parte de la premisa básica de la existencia de un ser superior y eterno (Dios) que habría creado ex nihilo toda la realidad, tanto material como espiritual.
Pregunta 2
«El mundo sería demasiado ordenado, demasiado armonioso para explicarlo sin suponer, en su origen, una inteligencia benevolente y organizadora… ¿Qué Dios después de Darwin? ¿Qué Dios después del Holocausto?» – André Comte‑Sponville (2002).
Sobre los argumentos del autor, es correcto afirmar que la existencia de Dios es:
- a) defendida mediante un argumento estético, en oposición al carácter ideológico y alienante de las creencias religiosas.
- b) tratada como un problema esencialmente metafísico y teológico, ante el cual las cuestiones empíricas e históricas son irrelevantes.
- c) abordada desde una perspectiva bíblico‑creacionista, frente a una visión romántica propia del Iluminismo filosófico.
- d) problematizada mediante un argumento de naturaleza mecánico‑causal, en oposición al problema ético de la existencia del mal.
- e) considerada una cuestión de libre albedrío de la conciencia, en detrimento de posibles especulaciones filosóficas.
Respuesta
Letra D André Comte‑Sponville es un filósofo ateo que, en el fragmento citado, defiende su postura contra la religión y la idea de un Dios creador, argumentando que el desorden del mundo no existiría si tal Dios existiera.
Pregunta 3
Algunos creacionistas sostienen que la evolución de las especies, tal como la formuló Charles Darwin (1809‑1882), no es necesariamente un obstáculo para la idea de que el mundo y los seres vivos fueron creados por Dios, porque:
- a) Darwin también estudió teología, por lo que su objetivo principal siempre fue demostrar que Dios había creado todas las especies.
- b) La religión y la ciencia son irreconciliables, de modo que los supuestos científicos no necesitan ser estudiados ni comprendidos por los religiosos.
- c) La doctrina de la Creación no ignora los postulados científicos probables; solo rechaza doctrinas ideológicas y filosóficas como el materialismo y el ateísmo.
- d) Darwin concibió la teoría de la evolución mediante una revelación divina.
- e) Ninguna de las alternativas.
Respuesta
Letra C Algunos defensores del creacionismo no descartan la relevancia de las hipótesis evolutivas, pero critican su uso ideológico para negar la existencia de una realidad espiritual.
Pregunta 4
Además de la tradición judeocristiana, se puede afirmar que:
- a) Ninguna otra tradición cultural ha concebido la idea de que un solo Dios creó el mundo y la vida y otorgó al hombre un alma inmortal.
- b) Ninguna otra tradición cultural ha concebido la idea de dioses que crearon el mundo y la vida.
- c) Parte de la tradición de la filosofía moderna, el cientificismo y el materialismo también ven al mundo y a los seres vivos como parte de una Creación sobrenatural.
- d) No existe otra tradición cultural que cuestione las tesis evolutivas.
- e) La filosofía griega, especialmente la obra de Aristóteles, contribuyó enormemente a las tesis evolutivas de Charles Darwin.
Respuesta
Letra A La tradición judeocristiana no es la única que habla de una entidad sobrenatural creadora, pero sí es la única que sostiene que un único Dios es el padre de toda la Creación y que ha otorgado al hombre el privilegio de poseer un alma inmortal.