Pregunta 1
“El trono real no es el trono de un hombre, sino el trono de Dios mismo. Los reyes son dioses y participan de alguna forma en la independencia divina. El rey ve demasiado lejos y más alto; se debe creer que ve mejor…” (Jacques Bossuet).
Estas afirmaciones se refieren al contexto:
- a) del siglo XII en Francia, con una profunda ruptura entre Iglesia y Estado porque el Papa pretendía ejercer el poder monárquico como representante de Dios.
- b) del siglo X en Inglaterra, donde la Iglesia católica actuaba en total acuerdo con la nobleza feudal.
- c) del siglo XVIII en Inglaterra, cuando se desarrolló la concepción ilustrada del gobierno.
- d) del siglo XVII en Francia, periodo en el que se consolidaron las monarquías nacionales.
- e) del siglo XVI en España, al tiempo de la unión de los reinos de Aragón y Castilla.
Respuesta
Opción D. La idea de la emanación divina del poder del rey absoluto fue una de las bases utilizadas por los “arquitectos” de los Estados nacionales modernos, como Jean Bodin, para legitimar ese tipo de autoridad. En la formación de los Estados europeos, la soberanía estaba directamente vinculada a la figura del monarca.
Pregunta 2
En torno al siglo XVI, la formación de las monarquías nacionales europeas estuvo asociada a:
- a) la demanda de proteccionismo de la burguesía mercantil emergente y la difusión de una ideología política absolutista.
- b) la afirmación político‑económica de la aristocracia feudal y el apoyo liberal a la centralización del Estado.
- c) las navegaciones y conquistas ultramarinas y el intento de instaurar una economía mundial de libre mercado.
- d) el crecimiento del contingente de mano de obra campesina y la presencia de la concepción burguesa de dictadura del proletariado.
- e) la aparición de una vanguardia cultural religiosa y la fuerte influencia del escepticismo francés que defendía el derecho divino de los reyes.
Respuesta
Opción A. El desarrollo de la práctica mercantil, impulsada por la burguesía, fue fundamental para el proyecto político de los Estados nacionales europeos (España, Portugal, Francia y Holanda). La política proteccionista del Estado marcó la diferencia con el liberalismo posterior del siglo XVIII‑XIX.
Pregunta 3
Los Estados nacionales de Portugal y España se consolidaron efectivamente a partir del siglo XV. Su formación está directamente relacionada con:
- a) la alianza con los Países Bajos, que vendieron sus dominios a ambos Estados.
- b) la expulsión de los musulmanes de la Península Ibérica.
- c) el acuerdo con el Califato de Córdoba, que cedió territorios para la creación de estos Estados.
- d) el acuerdo con el Imperio Romano, que hasta entonces dominaba la región.
- e) la Reforma protestante, que transformó por completo los hábitos religiosos de la Península.
Respuesta
Opción B. España y Portugal se formaron a raíz de la lucha contra los musulmanes, que habían ocupado gran parte de la península durante la Edad Media. La consolidación de ambos Estados estuvo también marcada por la fuerte presencia del catolicismo, que les valió el sobrenombre de «Reyes Católicos».
Pregunta 4
Luis XIV de Francia es el modelo por excelencia del monarca absolutista. Su frase «El Estado soy yo» refleja una premisa básica de la formación del Estado moderno, que es:
- a) el rey como quien no interviene en el Estado.
- b) el rey como primer ciudadano del Estado.
- c) el rey como quien solo posee poder político simbólico.
- d) la generosidad del monarca hacia sus súbditos.
- e) el rey como fuente de la soberanía nacional.
Respuesta
Opción E. «El Estado soy yo» expresa que el rey es la fuente de todo poder político. Los habitantes del reino no son ciudadanos, sino súbditos del monarca, quien ejerce simultáneamente las funciones de legislador, juez y ejecutor de la ley. El monarca absoluto personifica al Estado.