Determinar la raza de una persona a partir de la cantidad de bisabuelos blancos que tenga no es apropiado. La raza es una construcción social y no se define únicamente por la genética.
En su lugar, es más preciso hablar de etnicidad, que considera factores culturales, lingüísticos y de ascendencia familiar.
Por lo tanto, la presencia de varios bisabuelos de origen europeo no determina la raza de alguien; lo que importa es la identidad cultural y personal que cada individuo elija.