Diseño
Maus
El Maus era un tanque superpesado de más de 188 toneladas, armado con un cañón de 128 mm y dos cañones de 75 mm. Su blindaje frontal alcanzaba los 240 mm, lo que lo convertía en una verdadera fortaleza.
T30
El T30, clasificado como tanque pesado, pesaba alrededor de 72 toneladas. Montaba un cañón de 155 mm y un cañón coaxial de 37 mm. Su blindaje frontal máximo era de 279 mm, aunque más ligero que el del Maus.
Movilidad
Maus
Con una velocidad máxima de apenas 20 km/h (12 mph) y una maniobrabilidad limitada, el Maus resultaba extremadamente lento. El enorme peso exigía un esfuerzo enorme al motor, la transmisión y la suspensión.
T30
El T30 alcanzaba los 38 km/h (24 mph) y ofrecía una conducción más ágil gracias a su suspensión tipo Christie, más eficiente que la del Maus.
Fiabilidad
Maus
El proyecto estuvo plagado de problemas mecánicos, sobre todo en la transmisión y el tren de potencia, lo que reducía su efectividad en combate.
T30
Aunque tampoco estaba exento de fallas, el T30 se consideraba más fiable y práctico, basándose en un diseño ya probado en la serie de tanques M4.
Producción e historial de combate
Maus
Solo se construyeron dos prototipos; nunca llegaron al frente y su uso quedó limitado a pruebas estáticas.
T30
Se fabricaron seis prototipos, ninguno de los cuales vio acción durante la Segunda Guerra Mundial. El T30 sirvió como banco de pruebas para tecnologías como el blindaje inclinado y los cañones de gran calibre, que luego se incorporaron a otros diseños estadounidenses.
Comparación global
El Maus impresionaba en papel por su blindaje y armamento, pero su peso colosal, baja velocidad y dificultades técnicas lo hacían poco práctico. El T30, con una protección adecuada, mayor movilidad y un cañón potente, resultó ser una plataforma más equilibrada y útil, influyendo en futuros tanques pesados estadounidenses.
En resumen, el T30 puede considerarse el tanque más eficaz y práctico, mientras que el Maus permanece como un ícono extremo del diseño de tanques de la Segunda Guerra Mundial.