Campos de concentración en la era moderna
En la actualidad, el único país cuya existencia de campos de concentración se ha documentado de forma fiable es China.
Estos centros, a menudo denominados “campos de reeducación”, albergan a personas perseguidas por motivos políticos o religiosos, entre ellos a la minoría uigur y otras comunidades en la región de Xinjiang.
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente estas prácticas, calificándolas de violaciones graves de los derechos humanos.