Durante su reinado (1625‑1649), Carlos I se vio obligado a aumentar los impuestos por una combinación de factores económicos y políticos.
1. Derroche real
Carlos I llevaba una vida cortesana lujosa y gastaba grandes sumas en su corte, arte y espectáculos. Para financiar ese estilo de vida necesitaba ingresos adicionales.
2. Guerras y conflictos
Participó en varias contiendas, como las Guerras de los Obispos, la Guerra de los Treinta Años y, finalmente, la Guerra Civil Inglesa. Mantener ejércitos y armadas requería recursos considerables.
3. Deuda heredada
Al ascender al trono heredó una pesada deuda contraída por su padre, Jacobo I. Para reducirla introdujo medidas como el "ship money" y los préstamos forzados.
4. Ineficiencia administrativa
El gobierno real mostraba corrupción y falta de organización, lo que provocaba déficit de ingresos y obligaba a gravar más a la población.
5. Resistencia del Parlamento
El Parlamento se mostraba reacio a conceder subsidios. Ante su negativa, Carlos recurrió a medidas extraordinarias, como los préstamos obligatorios, para obtener fondos.
Estas políticas fiscales fueron muy controvertidas y alimentaron el descontento popular y la confrontación entre la monarquía y el Parlamento, factores clave que desembocaron en la Guerra Civil Inglesa.