Ametralladoras
Las ametralladoras, como la Maxim, se emplearon masivamente por todas las naciones. Su fuego continuo podía diezmar filas de infantería y consolidó la guerra de trincheras en el Frente Occidental.
Artillería
La artillería fue el arma dominante del conflicto. Cañones como el cañón de campaña francés de 75 mm mejoraron notablemente el alcance y la precisión, mientras que los bombardeos masivos provocaron enormes destrucciones y bajas.
Tanques
Los tanques aparecieron por primera vez en el campo de batalla británico. Aunque lentos y mecánicamente poco fiables, podían cruzar terrenos irregulares e inmune al fuego de armas ligeras, aunque seguían vulnerables a la artillería.
Aeronaves
Los aviones se usaron para reconocimiento, bombardeo y combate aéreo. La incorporación de ametralladoras sincronizadas y tácticas aéreas avanzadas dio origen a los cazas y a los famosos ases de la aviación, marcando el inicio de la era del poder aéreo.
Gases tóxicos
El gas venenoso, como el cloro y el gas mostaza, introdujo una nueva forma de guerra química. Alemania lanzó el primer ataque con cloro en 1915; ambas partes emplearon posteriormente diversos agentes químicos, causando graves lesiones y efectos a largo plazo en los sobrevivientes.
Submarinos (U‑boats)
Los submarinos alemanes, conocidos como U‑boats, atacaron con eficacia la navegación aliada, amenazando gravemente el transporte mercante y provocando importantes pérdidas de suministros.
Comunicación: telégrafo, teléfono y radio
Los avances en telecomunicaciones —telégrafo, teléfono y las primeras radios— fueron esenciales para coordinar tropas y transmitir órdenes entre el frente y los cuarteles generales.
Conclusión
La Primera Guerra Mundial aceleró el desarrollo de la tecnología militar; muchas de estas innovaciones sentaron las bases de la guerra del siglo XX.