1. Carnes y aves
El consumo de carne creció notablemente en los años 50. Res, cerdo y pollo eran habituales, preparados al asado, a la parrilla o fritos. Albóndigas y guisos también eran comunes.
2. Alimentos convenientes
Con más mujeres trabajando, los productos enlatados y congelados ganaron popularidad, facilitando comidas rápidas y sencillas.
3. Cenas para televisión
Los “TV dinners”, introducidos a finales de los 40, se convirtieron en un elemento básico: platos congelados listos para calentar.
4. Postres
Los postres eran imprescindibles. Entre los favoritos estaban el pastel de manzana, el pastel de chocolate, el helado y la gelatina tipo Jell‑O.
5. Desayunos abundantes
El desayuno solía ser copioso: avena, panqueques, gofres, huevos, tocino y tostadas.
6. Frutas y verduras
Se consumían frutas frescas como manzanas, naranjas y plátanos. Las verduras a menudo se enlataban o congelaban para alargar su vida útil.
7. Lácteos
Leche, queso y mantequilla estaban presentes en muchas recetas y como snack. El helado también era un gusto frecuente.
8. Azúcar y edulcorantes
El azúcar se usaba ampliamente en la cocina, la repostería y las bebidas. Los edulcorantes artificiales, como la sacarina, empezaban a popularizarse.
9. Condimentos
Ketchup, mostaza y mayonesa eran los condimentos más comunes, junto con vinagre, sal y pimienta.
10. Pan y cereales
El pan blanco era un alimento básico. También se consumían arroz y pasta de forma regular.
11. Snacks
Entre los aperitivos más populares estaban las palomitas, papas fritas, pretzels y barras de chocolate.
12. Bebidas
Café, té y leche eran las bebidas habituales, junto con refrescos como Coca‑Cola y Pepsi.