En el siglo XVIII, varias potencias europeas tenían reclamos territoriales que se solapaban en distintas regiones del mundo.
Francia y Gran Bretaña
- Valle del río Ohio y Canadá (Norteamérica)
- Islas del Caribe
Francia y España
- Frontera entre Luisiana y Florida en el sureste de Norteamérica
- Frontera entre Texas y Nuevo México
- Valle del río Mississippi
Gran Bretaña y España
- Sureste de Norteamérica
- Noroeste del Pacífico
Gran Bretaña y Portugal
- Región fronteriza entre el Brasil portugués y la Guayana Británica en Sudamérica
Gran Bretaña y Rusia
- Noroeste del Pacífico de Norteamérica
Rusia y España
- Noroeste del Pacífico de Norteamérica
- Islas Aleutianas
Estos solapamientos fueron una fuente constante de tensiones diplomáticas y conflictos que marcaron la política colonial de la época.