Cambios económicos
Estados Unidos salió de la Primera Guerra Mundial como una potencia económica dominante. El conflicto impulsó la producción industrial y la economía nacional vivió un auge sin precedentes.
El país se convirtió en acreedor internacional, prestando fondos a naciones que necesitaban reconstruir sus infraestructuras después del conflicto.
Cambios sociales
La guerra aceleró la migración del campo a la ciudad, pues millones de personas buscaron empleo en fábricas y en la creciente industria manufacturera.
Las mujeres asumieron puestos tradicionalmente masculinos, lo que amplió sus derechos y oportunidades. Tras la guerra, muchas continuaron trabajando y reclamando la igualdad.
Este período también dio origen al Renacimiento de Harlem, un florecimiento cultural y artístico de la comunidad afroamericana en el barrio neoyorquino.
Cambios políticos
El poder político se desplazó de la Costa Este hacia el Medio Oeste y el Oeste, impulsado por el crecimiento de la industria automotriz y otras manufacturas.
El aislamiento se afianzó como corriente dominante: gran parte de la población quería evitar nuevos compromisos internacionales, una postura que marcó la política exterior estadounidense durante décadas.
Aunque Estados Unidos no se adhirió a la Liga de Naciones, participó en algunas de sus actividades y apoyó sus esfuerzos de cooperación internacional.