El maní es un ingrediente versátil que se emplea en diversas aplicaciones culinarias e industriales. A continuación, los cinco usos más habituales:
1. Aceite comestible
El aceite de maní es rico en grasas mono y poliinsaturadas, ideal para freír, aderezar ensaladas y cocinar en altas temperaturas gracias a su alto punto de humo.
2. Mantequilla de maní
Base de la popular crema para untar, la mantequilla de maní se usa en sándwiches, como dip de frutas y verduras, en repostería y como ingrediente de salsas.
3. Snack tostado
Los cacahuetes tostados son un snack nutritivo, aportan proteínas, fibra y vitaminas. Se consumen solos o en mezclas de frutos secos y trail mix.
4. Harina de maní
La harina de maní, libre de gluten, se incorpora en galletas, panes, pasteles y otras preparaciones para dar un sabor a nuez y aumentar el contenido de proteína y fibra.
5. Alimento para ganado
Los subproductos del maní, como la harina o el “peanut meal”, son valiosos en la alimentación animal, proporcionando proteína, energía y nutrientes esenciales a aves, cerdos y bovinos.