1. Nacionalismo
El auge del nacionalismo y la aspiración a la autodeterminación provocaron tensiones entre las naciones europeas. Las rivalidades imperialistas y los conflictos territoriales alimentaron la competencia y la hostilidad.
2. Imperialismo y colonialismo
La lucha por recursos, mercados y colonias entre las potencias europeas generó sospechas mutuas y rivalidades que incrementaron la probabilidad de conflicto.
3. Militarismo
Los países europeos se embarcaron en una carrera armamentista, reforzando sus fuerzas militares. El crecimiento del poder militar alemán, percibido como una amenaza para el Reino Unido y Francia, intensificó la desconfianza.
4. Sistema de alianzas
Una compleja red de tratados vinculaba a las naciones. Así, una disputa entre dos países podía escalar rápidamente y arrastrar a varios estados a una guerra a gran escala.
5. Asesinato del archiduque Francisco Fernando
El 28 de junio de 1914, el heredero del trono austrohúngaro fue asesinado. Este hecho desencadenó una serie de crisis diplomáticas y ultimátums que culminaron en el estallido de la Primera Guerra Mundial.
Los historiadores coinciden en que las causas del conflicto son complejas y multifacéticas; la interacción de estos factores sigue siendo objeto de debate.