Reclamo al trono inglés
Guillermo de Normandía basó su pretensión al trono en su vínculo familiar con Eduardo el Confesor, rey anglosajón que gobernó de 1042 a 1066. La muerte de Eduardo sin heredero legítimo desató una disputa sucesoria.
Posible respaldo de Eduardo el Confesor
Algunos relatos afirman que Eduardo favoreció a Guillermo como sucesor y le habría hecho una promesa verbal de entregarle el trono, aunque no existen documentos que lo corroboren.
Invasión de Harald Hardrada
Mientras Guillermo preparaba su invasión, el rey noruego Harald Hardrada, aliado con Tostig Godwinson, exiliado de Northumbria, desembarcó en Inglaterra en septiembre de 1066.
Batalla de Stamford Bridge
El 25 de septiembre de 1066, las fuerzas de Hardrada y Tostig fueron derrotadas decisivamente por el ejército inglés comandado por el rey Harold II, hermano político de Eduardo. Esa victoria consolidó a Harold II como monarca.
Invasión normanda
Aunque los ingleses triunfaron en Stamford Bridge, Guillermo cruzó el Canal y aterrizó en el sur de Inglaterra el 28 de septiembre de 1066, con un ejército bien equipado y una potente caballería, reclamando el trono como heredero legítimo de Eduardo.
Batalla de Hastings
El 14 de octubre de 1066, los normandos se enfrentaron al ejército de Harold II en Hastings. Tras una lucha encarnizada, Harold cayó en combate y sus tropas fueron derrotadas.
Coronación
Tras la victoria, Guillermo marchó a Londres y fue coronado rey de Inglaterra el 25 de diciembre de 1066 en la Abadía de Westminster. Gobernó hasta su muerte en 1087, introduciendo reformas profundas y estableciendo una monarquía centralizada.
En síntesis, la ascensión de Guillermo I al trono combinó su vínculo con Eduardo el Confesor, el apoyo de algunos nobles ingleses, la victoria militar en Hastings y su coronación, marcando la Conquista normanda como un punto de inflexión en la historia inglesa.