Infancia
Ricardo, duque de York, nació el 21 de octubre de 1473 en el castillo de Fotheringhay, Northamptonshire, Inglaterra. Era hijo del rey Eduardo IV y de Isabel Woodville.
Era el tercero de cuatro hermanos varones; sus mayores eran Eduardo, príncipe de Gales, y Jorge, duque de Clarence.
Quedó huérfano a los nueve años cuando falleció su padre, y su hermano mayor Eduardo ascendió al trono.
En 1474 recibió el título de duque de York. Su educación estuvo a cargo de su madre y del conde de Warwick, su tutor.
Ricardo padeció problemas de salud: sufría de escoliosis, lo que le dejó una espalda encorvada, era de baja estatura y tenía tez pálida.
Vida adulta y reinado
La muerte de sus hermanos mayores lo convirtió en heredero aparente al trono de Inglaterra.
En 1483, tras la muerte de Eduardo IV, Ricardo fue proclamado rey.
Su reinado fue breve y convulso; tuvo que enfrentar varias rebeliones y, en 1485, su sobrino Enrique Tudor, conde de Richmond, invadió Inglaterra.
El 22 de agosto de 1485, fue derrotado y muerto en la Batalla de Bosworth Field.
Con su fallecimiento se extinguió la Casa de York y dio paso a la dinastía Tudor.
Fue sepultado en la catedral de Leicester. En 2012, sus restos fueron descubiertos bajo un aparcamiento de la ciudad y reubicados en la catedral.