En la investigación histórica es fundamental conocer y diferenciar las distintas fuentes que pueden aportar información fiable y contextualizada. A continuación se describen los principales tipos de fuentes y ejemplos representativos.
Fuentes primarias
Son los testimonios directos o los objetos creados en la época estudiada.
- Diarios, cuadernos y cartas
- Documentos oficiales: actas judiciales, censos, informes gubernamentales
- Periódicos, revistas y demás publicaciones contemporáneas
- Fotografías, películas y grabaciones de audio
- Objetos físicos: herramientas, armas, vestimentas
Fuentes secundarias
Interpretan, analizan o comentan las fuentes primarias.
- Libros y artículos de historia
- Biografías y autobiografías
- Documentales y películas históricas
- Sitios web y bases de datos en línea
Fuentes terciarias
Ofrecen resúmenes o panoramas generales de un tema.
- Enciclopedias
- Diccionarios
- Guías de estudio
- Anuarios
- Libros de texto
Fuentes orales
Testimonios transmitidos de forma verbal a través de generaciones.
- Entrevistas a testigos presenciales
- Folclore, mitos y leyendas
- Historias orales y testimonios familiares
Fuentes arqueológicas
Restos materiales recuperados mediante excavaciones.
- Estructuras y edificios
- Vajilla y objetos domésticos
- Herramientas y armas
- Joyas y objetos personales
Fuentes visuales
Representaciones gráficas que ilustran el pasado.
- Pinturas, dibujos e ilustraciones
- Mapas
- Fotografías
- Películas y documentales