Emperador Kangxi (1661‑1722)
El emperador Kangxi, cuarto monarca de la dinastía Qing, subió al trono a los ocho años y gobernó durante 61 años, convirtiéndose en el soberano de mayor duración en la historia de la dinastía.
Conocido por su sabiduría, diligencia y capacidad administrativa, Kangxi dirigió exitosas campañas militares que ampliaron considerablemente el territorio Qing. Además, impulsó el desarrollo cultural y económico, fomentando la recopilación de textos clásicos, la reforma del calendario y la promoción de la ciencia y la artesanía.
Su reinado se caracteriza por la estabilidad interna, la tolerancia religiosa y la apertura al intercambio con Europa, lo que consolidó a la dinastía Qing como una potencia mundial. Por estas razones, el emperador Kangxi es ampliamente considerado uno de los más grandes gobernantes de la historia de China.