Fin de la guerra civil romana
Se considera que la guerra civil romana culminó en el año 31 a.C., cuando Octavio, hijo adoptivo y heredero de Julio César, derrotó de forma decisiva a Marco Antonio y a Cleopatra en la Batalla de Actium.
Esta victoria puso fin al triunvirato y consolidó a Octavio como único gobernante del mundo romano. Poco después, el Senado le concedió el título de Augusto, marcando el inicio del Imperio romano.