¿Qué es el fragging?
Durante la Guerra de Vietnam (1964‑1975) surgió en el Ejército de EE. UU. un fenómeno llamado fragging: soldados atacaban a sus superiores con granadas de fragmentación para intimidarlos o incluso asesinarlos. El objetivo era eliminar a oficiales percibidos como incompetentes o peligrosos, y la naturaleza anónima de la explosión dificultaba identificar al culpable.
Al principio del conflicto el ejército estaba convencido y disciplinado, pero a medida que la guerra se alargaba el ánimo y la cohesión se deterioraron. La creciente oposición civil, la retirada gradual ordenada por la administración Nixon y la muerte de Martin Luther King provocaron una atmósfera de descontento que llegó al frente de batalla. Órdenes cuestionadas, deserciones y tensiones raciales alimentaron el auge del fragging.
Entre 1970 y 1971 se registraron aproximadamente 363 incidentes con dispositivos explosivos contra oficiales estadounidenses en Vietnam. Solo 71 soldados fueron condenados, aunque la mayoría nunca fueron identificados. El fragging se dio en un contexto de guerra impopular, bajo moral, consumo de drogas y fuertes divisiones raciales.
¿Qué es el fracking?
En la actualidad, la fracturación hidráulica o fracking es una técnica de extracción de hidrocarburos que genera gran controversia. Consiste en perforar un pozo vertical de más de 2 500 m y, a partir de allí, abrir un pozo horizontal de entre 1 000 y 3 000 m. Se inyecta agua a alta presión mezclada con arena, productos químicos y un agente de soporte (proppant) para abrir fisuras en la roca y permitir que el gas o el petróleo fluyan a la superficie.
Sus defensores resaltan los beneficios económicos de acceder a recursos antes inaccesibles, mientras que sus críticos denuncian el alto consumo de agua, la posible contaminación de acuíferos y el incremento de la actividad sísmica.
Orígenes del fracking en la Antigüedad
Aunque la técnica parece moderna, sus raíces se remontan a la época romana. Los romanos practicaban el montium ruin ("colapso de montaña") para extraer oro, plata y hierro. Tras localizar el depósito, se cavaban varios túneles y se dejaba correr gran cantidad de agua, provocando el derrumbe del terreno y la liberación de los minerales. No se consideraban los efectos medioambientales ni los temblores, pues su único objetivo era llenar los cofres del imperio.
En la Hispania romana, el caso más emblemático es el de Las Médulas, en El Bierzo, donde bajo el mandato de Octavio Augusto (26 a.C.) se extrajeron alrededor de 1 500 toneladas de oro mediante esta técnica. El paisaje actual, con sus montículos rojizos, es la huella de esa extracción masiva.