Desafíos a la neutralidad de EE. UU. antes de la Segunda Guerra Mundial
En los años previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial, varios factores pusieron a prueba la política de neutralidad que Washington intentaba mantener.
El Comité Nye
Creado en 1934, el Comité Nye investigó la industria armamentista y su presunta influencia en la entrada de EE. UU. en la Primera Guerra Mundial. El informe publicado en 1936 acusó a los fabricantes de armas de haber impulsado al país hacia el conflicto, lo que generó un fuerte escepticismo entre los estadounidenses y alimentó el aislacionismo de la época.
Las Leyes de Neutralidad
Como respuesta a esas revelaciones, el Congreso aprobó una serie de Leyes de Neutralidad durante la década de 1930. Estas normas prohibían la venta de armamento a naciones beligerantes, impedían que ciudadanos estadounidenses viajaran en buques de esas naciones y obligaban al gobierno a mantenerse al margen de cualquier conflicto internacional.
Sentimiento proaliado
A pesar del aislacionismo, una parte importante de la población sentía simpatía por las potencias aliadas, especialmente Gran Bretaña y Francia. Muchos creían que EE. UU. tenía una obligación moral de apoyar a esos países en su lucha contra la Alemania nazi y el Imperio japonés.
El hundimiento del Lusitania
En 1915, el transatlántico británico Lusitania fue torpedeado por un submarino alemán, provocando la muerte de más de 1 200 personas, entre ellas 128 estadounidenses. El suceso provocó una ola de indignación en Estados Unidos y debilitó aún más el apoyo a la neutralidad.
La campaña de los submarinos alemanes
Durante la Primera Guerra Mundial, Alemania llevó a cabo una campaña submarina sin restricciones que hundió numerosos buques mercantes estadounidenses y cobró la vida de ciudadanos norteamericanos. Esta agresión aumentó la hostilidad hacia Alemania y dificultó que EE. UU. mantuviera una postura neutral.
En conjunto, estos eventos y presiones internas hicieron que la neutralidad estadounidense fuera cada vez más insostenible, preparando el terreno para la eventual participación del país en la Segunda Guerra Mundial.