George W. Bush: del legado familiar a la presidencia
George Walker Bush nació en Connecticut en 1946, hijo mayor de George H. W. Bush. Creció en una familia profundamente vinculada a la política: abuelo, padre y hermano menor, Jeb Bush, han ocupado cargos electos, incluido el de gobernador de Florida.
Estudió Historia en la Universidad de Yale, al igual que su padre, y obtuvo un MBA en Harvard. Después trabajó en la industria petrolera de Texas, lo que marcó su estrecha relación con el sector empresarial y el complejo militar‑industrial.
Trayectoria antes de la Casa Blanca
En 1994 fue elegido gobernador de Texas. Cuatro años después, en las elecciones presidenciales de 2000, se enfrentó al demócrata Al Gore. Tras una controvertida decisión de la Corte Suprema, Bush ganó el voto electoral y se convirtió en el 43.º presidente de los Estados Unidos.
Presidencia (2001‑2009)

El 11 de septiembre de 2001, pocos días después de asumir el cargo, Estados Unidos sufrió los atentados de al‑Qaida. Bush declaró la “Guerra contra el terrorismo” y ordenó la invasión de Afganistán para eliminar a Osama bin Laden y a los talibanes que le ofrecían refugio.
En 2003, bajo el pretexto de que Irak poseía armas de destrucción masiva, el gobierno Bush lanzó una invasión que derrocó a Saddam Hussein. Las inspecciones posteriores no hallaron tales armas, lo que generó fuertes críticas y acusaciones de que el conflicto estaba motivado por intereses del sector petrolero y del complejo militar‑industrial.
La guerra en Irak provocó cientos de miles de muertes y desplazamientos, y su legitimidad nunca fue plenamente aceptada a nivel internacional.
A pesar de la polémica, Bush ganó la reelección en 2004, impulsado por un discurso que enfatizaba la necesidad de una “América fuerte”.
Durante su segundo mandato, la crisis financiera de 2008, iniciada con el colapso de Lehman Brothers, marcó el final de su gestión.
Evaluación personal y legado
Muchos críticos describen a Bush como un presidente carente de visión y empatía, cuyas decisiones en Afganistán e Irak dejaron un alto costo humano sin una justificación clara.
Se le acusa de haber utilizado la guerra como herramienta para proteger intereses económicos y de haber debilitado la credibilidad de instituciones internacionales como la ONU.
Su política exterior, a veces llamada “unilateralismo”, priorizó la acción sin buscar consenso multilateral, lo que, según analistas, sumió al mundo en una profunda incertidumbre.
En resumen, la presidencia de George W. Bush es recordada principalmente por sus conflictos bélicos y por el deterioro de la imagen de EE. UU. en la escena global.