Batalla de Gettysburg
La Batalla de Gettysburg fue el punto de inflexión de la Guerra Civil de EE. UU. Se libró del 1 al 3 de julio de 1863 en y alrededor del pueblo de Gettysburg, Pensilvania. Con más de 50 000 bajas, sigue siendo la contienda más grande y sangrienta de América del Norte.
Contexto y fuerzas en combate
El Ejército Confederado de Virginia del Norte, bajo el mando del general Robert E. Lee, invadió el norte controlado por la Unión con el objetivo de capturar Washington D.C. y obligar a la rendición del gobierno federal. El Ejército de la Unión, el Ejército del Potomac, liderado por el general George G. Meade, interceptó a Lee en Gettysburg, desatando una batalla decisiva.
Desarrollo del combate
El primer día los confederados lograron avances significativos, pero los unionistas mantuvieron sus posiciones. El segundo día la lucha continuó sin cambios decisivos. En el tercer día Lee ordenó una gran ofensiva contra el centro de la línea unionista (la famosa carga de Pickett), que fue repelida con enormes pérdidas para ambos bandos.
Consecuencias
La derrota confederada en Gettysburg marcó el fin de la invasión del norte por Lee, elevó la moral del Ejército de la Unión y abrió el camino a una serie de victorias unionistas que culminaron con la rendición confederada en 1865.
Hoy la batalla es recordada como una de las más importantes de la historia estadounidense, símbolo del coraje y sacrificio de los soldados y del alto precio pagado por la preservación de la Unión.