Preservación de la esclavitud
La defensa de la esclavitud fue la causa principal del conflicto en los estados confederados. Estos estados estaban decididos a mantener y ampliar la institución esclavista, que consideraban esencial para su sistema económico y social.
Temían que la elección de Abraham Lincoln, opositor a la expansión de la esclavitud, pusiera en riesgo su forma de vida.
Derechos de los estados
Los confederados defendían la soberanía estatal, incluido el derecho a poseer esclavos y a separarse de la Unión. Argumentaban que el gobierno federal estaba excediendo sus competencias al interferir en asuntos internos de los estados.
Intereses económicos
La economía confederada era mayormente agraria, basada en cultivos de alto valor como el algodón, el tabaco y el azúcar. La esclavitud era fundamental para la rentabilidad de estos productos, al proporcionar mano de obra barata y constante.
Poder político
Los estados del sur también estaban preocupados por su representación y poder político dentro de la Unión. Sentían que sus intereses estaban subrepresentados en el gobierno federal y que serían relegados a favor de los estados del norte, más poblados.
En conjunto, estos factores –esclavitud, derechos estatales, economía agrícola y temor a la pérdida de influencia política– impulsaron la decisión de los estados confederados de entrar en guerra.