Regionalismo
Estados Unidos estaba dividido en dos regiones claramente diferenciadas: el Norte industrial y el Sur agrícola, basado en una economía de plantaciones y mano de obra esclava. Estas diferencias provocaron tensiones, especialmente en torno a la esclavitud.
Aspectos económicos
Aunque las economías norteña y sureña eran interdependientes, el Sur dependía más del Norte para productos manufacturados. Las disputas comerciales y los aranceles incrementaron la fricción entre ambas regiones.
La esclavitud
La esclavitud era el tema más polarizador. La mayoría de los estados del Norte se oponían a ella, mientras que los estados del Sur la defendían vigorosamente. La expansión de la esclavitud a nuevos territorios generó un conflicto constante, y el movimiento abolicionista del Norte demandaba su fin.
División política
El panorama político también se dividía por líneas seccionales. En el Norte predominaba el Partido Republicano, anti‑esclavitud; en el Sur, el Partido Demócrata, que apoyaba la institución esclavista. La elección de Abraham Lincoln en 1860, quien se oponía a la expansión de la esclavitud, fue la gota que colmó el vaso para los estados sureños.
Formación de la Confederación
En febrero de 1861, siete estados sureños —Carolina del Sur, Misisipi, Florida, Alabama, Georgia, Luisiana y Texas— se separaron de la Unión y formaron los Estados Confederados de América. Más tarde ese mismo año se sumaron Virginia, Arkansas, Tennessee y Carolina del Norte. La secesión desencadenó la Guerra Civil estadounidense, que se prolongó hasta 1865.