El contexto de la guerra
La guerra entre México y Estados Unidos (1846‑1848) culminó con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, que puso fin al conflicto y redefinió las fronteras del continente.
El tratado y sus condiciones
Según el tratado, Estados Unidos se comprometió a pagar a México la suma de 15 millones de dólares por sus reivindicaciones sobre Texas y Nuevo México. Además, el nuevo gobierno estadounidense asumió la deuda que México tenía con ciudadanos americanos.
Territorios adquiridos
Con el acuerdo, EE. UU. obtuvo lo que más tarde se conoció como los Territorios del Suroeste, que incluyen los actuales estados de Arizona, California, Colorado, Nevada y Utah, además de Texas y Nuevo México.