En Estados Unidos existen cuatro mecanismos principales mediante los cuales un gobierno estatal puede restringir legalmente el ejercicio del voto.
1. Privación del voto por condenas penales
Las leyes de privación de derechos impiden que personas condenadas por ciertos delitos graves –como asesinato, violación o robo a mano armada– vuelvan a votar. Cada estado define qué delitos generan la pérdida del derecho al voto y por cuánto tiempo.
2. Leyes de identificación del votante
Estos estatutos exigen que el electorado presente una identificación con foto emitida por el gobierno al momento de emitir su voto. Sus defensores alegan que previenen el fraude electoral; sus críticos señalan que afectan desproporcionadamente a votantes de minorías y de bajos ingresos.
3. Requisitos de prueba de ciudadanía
Algunos estados obligan a los solicitantes a demostrar su ciudadanía antes de inscribirse en el padrón electoral. Los partidarios afirman que es necesario para impedir que no ciudadanos voten, mientras que los opositores consideran la medida innecesaria y discriminatoria.
4. Requisitos de residencia
Estas normas demandan que el votante haya vivido en el estado o distrito correspondiente durante un periodo mínimo antes de poder registrarse. Se justifican como una forma de evitar el "vote hopping", es decir, la práctica de cambiar de jurisdicción electoral de manera frecuente.