Historia de Sudamérica

¿Cómo apoyó EE. UU. al esfuerzo bélico antes de entrar en la guerra?

Antes de su entrada oficial en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos suministró a los Aliados, sobre todo al Reino Unido, una serie de apoyos que fueron decisivos para mantener la lucha contra las Potencias del Eje.

Ley de Préstamo y Arrendamiento (Lend‑Lease)

Promulgada en marzo de 1941, permitió que EE. UU. entregara material bélico, equipos y alimentos sin exigir pago inmediato. Bajo este programa se enviaron más de 50 mil millones de dólares en ayuda, convirtiéndose en una verdadera línea de vida para los Aliados.

Política “Cash and Carry”

Previo al Lend‑Lease, en 1939 EE. UU. adoptó la política “Cash and Carry”, que obligaba a los países beligerantes a pagar al contado y a encargarse del transporte de armas y otros suministros adquiridos en Estados Unidos.

Acuerdo “Destroyers for Bases”

En septiembre de 1940 se firmó el acuerdo “Destroyers for Bases”, mediante el cual EE. UU. entregó 50 destructores de la Primera Guerra Mundial a la Royal Navy a cambio del arrendamiento de bases navales británicas en el hemisferio occidental (Terranova, Bermudas, Jamaica y Trinidad).

Apoyo económico

Estados Unidos concedió préstamos y otras facilidades financieras al Reino Unido y a sus aliados, lo que les permitió comprar bienes y servicios esenciales en el mercado estadounidense.

Entrenamiento militar

Se ofrecieron cursos de formación a fuerzas aliadas, incluidos pilotos y personal técnico, para prepararlos en el uso de equipos y tácticas de combate.

Política de aislamiento

Aunque brindaba estos apoyos, EE. UU. mantenía oficialmente una posición de neutralidad y no intervención. No fue sino hasta el ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941 que el país declaró la guerra al lado de los Aliados.