Influencia política
Teodora participó activamente en la toma de decisiones del imperio, asesorando a Justiniano y recibiendo a embajadores extranjeros en el palacio imperial.
Reformas legales
Apoyó la elaboración del Corpus Juris Civilis, impulsando la igualdad jurídica, los derechos de la mujer y estableciendo penas más severas contra agresiones sexuales y violencia doméstica.
Política religiosa
Defensora de la tolerancia, se opuso a la persecución de monofisitas y promovió la conciliación entre distintas confesiones cristianas dentro del imperio.
Patrocinio arquitectónico
Promovió la construcción de obras públicas y religiosas, como la basílica de San Vitale en Rávena y la Iglesia de los Santos Apóstoles en Constantinopla, reflejando su apoyo a las artes y la fe.
Reformas sociales
Actuó contra la prostitución y la trata de mujeres, creando centros de rehabilitación, legislando contra la explotación y fomentando la educación y el bienestar de huérfanos y ancianas.
Apoyo a las campañas militares
Animó a Justiniano a mantener la guerra en Italia y a reconquistar territorios perdidos, reforzando la determinación del imperio en las Guerras Góticas.
En resumen, Teodora fue una figura clave que, a través de su influencia política, legal, religiosa y cultural, moldeó profundamente el curso del Imperio Bizantino durante el siglo VI.