Orígenes y denominaciones
El regimiento se formó en 1735 en Estrasburgo como una unidad de húsares húngaros bajo el mando del conde Esterházy. En 1761 el marqués de Chamborrand le dio su nombre y los colores marrón y azul, convirtiéndose en el 2.º Regimiento de Húsares. Desde la Revolución francesa se le conoció como Húsares de Chamborrand. En 1791 fue renombrado oficialmente como 2.º de Húsares.
Antiguo Régimen
Durante la Guerra de los Siete Años (1756‑1763) el regimiento estuvo bajo el mando del marqués de Chamborrand, quien le otorgó su nombre. Su escudo, heredado de la tradición húngara, mostraba los colores marrón y azul.
Revolución y Primer Imperio
Participó en los principales combates de la época: Valmy (1792), Austerlitz (1805), Friedland (1807), Isly (1844), Solferino (1859), Flandes (1914) y la Avre (1918). Los oficiales que comandaron el regimiento incluyeron al conde Charles Louis Joseph de Gau de Fregeville, al barón Jean‑François Thérèse Barbier, al barón François‑Joseph Gérard, al barón Gilbert‑Julian Vinot y al príncipe Joseph‑Marie de Saboya‑Carignano.
Varios de sus comandantes resultaron heridos en acción: Barbier (2 dic 1805), Gérard (3 nov 1806) y Vinot (1808).
Restauración y Segunda República
Tras la caída de Napoleón, el regimiento pasó por una larga lista de comandantes: Visconde Gauthier de Rigny (1821‑1830), Conde Duroc de Chabanne (1830‑1843), Gagnon (1843‑1848), Dumor (1848‑1855), l'Huillier (1855‑1862), entre otros, hasta la Primera Guerra Mundial.
Primera Guerra Mundial
El 2.º de Húsares combatió en Flandes (1914) y en la Avre (1918). Durante el conflicto el regimiento sufrió bajas significativas: 7 oficiales muertos, 5 fallecidos por heridas y 59 heridos.
Entre Guerras y Segunda Guerra Mundial
En el período de entreguerras el regimiento estuvo al mando de oficiales como Carles de Carbonnières, Gouzil y Boullaire. Durante la Segunda Guerra Mundial, el coronel de Montgaillard se negó a rendir armas tras la invasión de la zona libre y ordenó a su unidad seguir luchando en el norte de África o en la Resistencia.
Posguerra hasta la actualidad
Desde 1979 el regimiento tiene su guarnición en Sourdun. En 1997 recibió la misión de inteligencia profunda, transformándose en el Regimiento de Inteligencia Blindada. Ha participado en misiones en Yugoslavia, Costa de Marfil y Afganistán.
División actual
- 4 escuadrones de recolección de inteligencia (11 patrullas blindadas cada uno y 2‑4 patrullas especializadas).
- 1 escuadrón de mando y logística.
- 1 escuadrón de administración y apoyo.
- 1 escuadrón de reserva.
Equipamiento
Utiliza vehículos ligeros anfibios de 3,5 t (VBL) equipados con armas de última generación, sistemas de observación nocturna y transmisiones cifradas por radio o satélite. Los soldados llevan uniformes de camuflaje y mochilas especiales para transportar cargas pesadas durante infiltraciones a pie.
Uniforme tradicional
El uniforme histórico combina una chaqueta marrón de piel, un dolmán del mismo tono y pantalones azul celeste. Según la anécdota, la reina María Antonieta sugirió al marqués de Chamborrand que sus húsares vistieran el color de los monjes capuchinos (marrón) y, al preguntarle por un segundo color, él respondió que eligiera el color de los ojos de la reina, resultando en el distintivo azul.
Motivo y condecoraciones
El lema del regimiento es «Noblesse oblige, Chamborrant aussi» («La nobleza obliga, también a Chamborrant»). Porta la medalla de oro de la ciudad de Milán por su participación en la campaña de 1859 (Solférino). Algunas escuadrillas fueron citadas en la Primera Guerra Mundial, aunque el regimiento completo no recibió muchas condecoraciones debido al sistema de premios del siglo XX y a la práctica de reconocer a las escuadrillas individualmente.
Misión actual
El 2.º de Húsares lleva a cabo operaciones de inteligencia profunda en territorio enemigo o en zonas de crisis. Las patrullas, formadas por seis hombres, se infiltran a pie después de ser transportadas por vehículos ligeros o helicópteros. Recopilan información, la transmiten de forma cifrada a un centro de análisis y, cuando es necesario, guían aeronaves hacia los objetivos observados.
Su capacidad de innovación y adaptación le ha valido el reconocimiento de altos mandos de la OTAN y su designación como unidad de búsqueda profunda del Eurocuerpo.