Una espada vikinga de 92,8 cm llegó recientemente a los laboratorios del Museo de Historia Cultural de Oslo, sorprendiendo a los especialistas por su estado de conservación.

La hoja fue encontrada por casualidad a 1 650 m de altitud por dos cazadores de renos que inspeccionaban una zona rocosa en el condado de Oppland, sur de Noruega, en septiembre de 2017.
«¡Es la mejor espada preservada jamás encontrada en Noruega!», exclamó Vegard A. Vike, arqueólogo especializado en armas vikingas, en entrevista para Sciences et Avenir.

Espada vikinga de Lesja descubierta en septiembre de 2017 en el sur de Noruega. ©Einar Ambakk/Oppland County Council
¿Cómo llegó allí?
Se desconoce la razón exacta de su presencia. Podría haber sido perdida hace casi mil años durante una cacería, cuando su portador quedó atrapado en una tormenta de nieve. El mango quedó parcialmente enterrado entre los escombros mientras la hoja quedó expuesta, probablemente debido al deshielo provocado por el calentamiento global. En los últimos años, el deshielo ha revelado numerosos vestigios en estas montañas: puntas de flecha, arcos, ropa y otras piezas arqueológicas.

Pomo y empuñadura de la espada. ©Vegard A. Vike/UIO
Estudios de conservación
Aunque estuvo expuesta al hielo y la nieve durante siglos, solo desaparecieron las protecciones de cuero o madera del mango; la hoja no presenta corrosión significativa. Para entender este fenómeno, los investigadores realizaron varios análisis. «Primero pedí a Atle Nesje, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bergen, que estudiara los líquenes presentes en la muestra», explicó Vike. El líquen Rhizocarpon geographicum había crecido activamente (0,5 mm al año) solo en las últimas décadas, lo que indica una exposición reciente al aire, vinculada al cambio climático.
Posteriormente se emplearon radiografías de corta exposición para observar la estructura interna de la hoja. «Su notable conservación se debe a que nunca estuvo enterrada en el suelo, evitando la oxidación que suele afectar a los objetos de hierro», añadió.

Conservación excepcional: la espada de Lesja mide 92,8 cm y pesa 1 203 g. ©Vegard A. Vike / UIO
Los tesoros bajo el hielo
Desde 2006, el deshielo de los glaciares noruegos ha puesto al descubierto cerca de 2 000 objetos de distintas épocas: calzado, guantes, arcos, flechas y más, en unos cuarenta yacimientos de la zona sur del país. Los hallazgos más antiguos datan de la Edad de Bronce. Estas áreas heladas fueron históricamente zonas de caza, pues los renos se refugiaban allí en verano. Con el tiempo, cazadores perdieron o abandonaron su equipamiento, que ahora reaparece gracias al derretimiento.
Si bien este fenómeno brinda oportunidades únicas a los arqueólogos, también es alarmante: los glaciares del sur de Noruega podrían desaparecer por completo antes de que termine el siglo.

Einar Ambakk y Geir Inge Follestad, co‑descubridores de la espada vikinga en septiembre de 2017. ©Oppland County Council