Figuras Históricas

Biografía del Marqués de Sade

Biografía del Marqués de SadeEl Marqués de Sade (1740‑1814) fue un escritor y humanista del siglo XVIII, amante de la libertad sin tabúes ni referencias a Dios. Su obra, que dio origen al concepto de “sadismo”, representa la contraposición patológica de los filósofos y naturalistas de su época. Rechazado por los regímenes de su tiempo, se le llamó “el más oscuro de los hombres famosos o el más famoso de los hombres oscuros”.

Orígenes de la familia de Sade

La familia Sade se remonta, al menos, al siglo XII en la región de Aviñón. En 1325, Laure de Noves, inmortalizada por Petrarca, se casó con Hugues de Sade. En el siglo XIV, los Sade, comerciantes ennoblecidos por el Papa, sirvieron a la Iglesia y al ejército, acumulando tierras en el Luberón, entre ellas Saumane y el castillo de La Coste. El marqués desciende de la rama “Sade de Saumane”.

Biografía del Marqués de SadeSu abuelo Gaspard fue embajador de Aviñón ante el Papa Clemente XI. Su padre, Jean‑Baptiste, abandonó la región para buscar fortuna en París, sirviendo a los Borbones‑Condé como capitán de dragones y casándose con una joven condesa vinculada a Richelieu. Sus excesos y críticas a la amante de Luis XV le acortaron la carrera diplomática.

El Marqués de Sade, heredero de una familia libertina

Donatien Alphonse François de Sade nació el 2 de junio de 1740 y pasó su infancia en el Hôtel de Condé, rodeado de la alta aristocracia. A los cinco años fue enviado al tío abad de Toulouse; a los diez, ingresó en el colegio Louis‑Le‑Grand, donde aprendió latín y descubrió el teatro. En 1755 se alistó en el regimiento de los Chevau‑légers de la guardia real y, durante la Guerra de los Siete Años, sirvió como capitán, aunque su vida privada estaba marcada por el juego, los prostíbulos y el teatro.

Un matrimonio para pagar deudas

Con 23 años contrajo matrimonio con Renée‑Pélagie Cordier de Montreuil, hija del presidente del Tribunal de Apelaciones, para saldar sus crecientes deudas. La unión aportó una dote de 300 000 libras y la perspectiva de heredar castillos en Normandía y Borgoña. Sin embargo, apenas cuatro meses después de casarse, Sade fue arrestado por ofensas a la religión y encarcelado en Vincennes, para ser exiliado a Normandía hasta 1764.

Escándalos y prisiones

Entre 1768 y 1772 Sade alternó entre París y la Provenza, impregnando a su esposa, abusando de prostitutas y provocando denuncias que lo llevaron a múltiples detenciones: Saumur, la Conciergerie, Lyon y, finalmente, el castillo de Miolans, la “Bastilla de los Alpes”. En 1773 escapó a Italia, pero fue recapturado y enviado de nuevo a la Bastilla de los Alpes. Sus intentos de fuga, los rumores de secuestros y las acusaciones de envenenamiento y sodomía alimentaron su infamia.

Los años en Vincennes y la Bastilla

En 1778 fue recluido en la prisión de Vincennes, donde pasó trece años. Allí leyó más de 500 libros, escribió cartas y comenzó a redactar obras que hoy son clásicas, como Aline y Valcour y Justine o los infortunios de la virtud. En 1789 la Bastilla fue asaltada; Sade fue trasladado al hospicio de Charenton, donde permaneció hasta su muerte.

Libertad y últimos años

En abril de 1790, tras la Revolución, fue puesto en libertad. A los 50 años, su vista estaba deteriorada y su salud frágil. Su esposa solicitó la separación de bienes en 1791; sus hijos se establecieron en Normandía y su hija se convirtió en monja. Sade vivió en Saint‑Sulpice, dedicándose a la literatura. Su novela Justine se publicó en 1791 y alcanzó seis ediciones en diez años.

Su musa “Sensible” y la vida en Charenton

En 1793 conoció a Marie‑Constance Quesnet, a quien llamó “Sensible”. Compartieron una vida platonista en el hospicio de Charenton, donde Sade dirigió obras de teatro para pacientes y dignatarios, bajo la supervisión del director Coulmiers. Sus representaciones fueron consideradas un experimento de “cura mediante el arte”.

Últimos años bajo el Terror y la Restauración

Durante el Terror, Robespierre ordenó su reclusión en Les Madelonnettes y luego en Saint‑Lazare. Fue condenado a muerte en ausencia en 1794, pero la caída de Robespierre anuló la sentencia. Liberado, regresó a Charenton, donde continuó escribiendo hasta su muerte el 2 de diciembre de 1814. Fue enterrado sin placa en el cementerio del hospicio.

Legado y descendientes

El nombre de Sade nunca desapareció. En el siglo XX, los surrealistas lo redescubrieron; artistas como Man Ray, Dalí y Magritte se inspiraron en él. Escritores como Victor Hugo, Baudelaire y Simone de Beauvoir reconocieron su influencia. Sus descendientes, entre ellos políticos y empresarios franceses, han mantenido bajo perfil la herencia familiar.

Bibliografía

Marquis de Sade, Ángel de la sombra, Gonzague Saint‑Bris, Ediciones Telemaque, 2013.

¿Debe quemarse a Sade?, Simone de Beauvoir, NRF, 2011.

La obra del Marqués de Sade, Guillaume Apollinaire, Biblioteca Curiosa, 1909.

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