Figuras Históricas

Amanirenas, la reina del Reino de Kush

Amanirenas (siglo I a.C.), una de las monarcas más célebres del Reino de Kush, lideró a sus ejércitos contra el Imperio romano.

El Reino de Kush

Amanirenas, la reina del Reino de Kush

Amanirenas, cuyo nombre completo y título era Amnirense qore li kdwe li (Amanirenas, Qore y Kandake), era la candace, o soberana, del Reino de Kush. Situado al sur del antiguo Egipto, en la zona que hoy corresponde a Sudán, Kush surgió tras la independencia de Nubia del dominio egipcio.

El imperio kushita, apodo que los egipcios dieron a sus vecinos del sur, combinó influencias nubias y egipcias, manteniendo la religión y la arquitectura egipcia, como las pirámides. Su capital fue primero Napata y después Meroe, famosa por sus necrópolis piramidales. A lo largo de su historia, Kush estuvo gobernado por varias candaces, reinas que ejercían poder real.

La temible reina con un solo ojo

Amanirenas, la reina del Reino de Kush

Los datos sobre Amanirenas son escasos, aunque las inscripciones la identifican inequívocamente como candace. Se estima que nació alrededor del 60‑50 a.C. dentro del reino de Meroe y accedió al trono tras la muerte de Teriteqas, cuya relación exacta con ella es incierta; podría haber sido su esposo o su padre.

Según el historiador griego Estrabón, la reina era feroz y tenía un solo ojo, posiblemente perdido en combate.

Cuando Egipto se convirtió en provincia romana tras la muerte de Cleopatra VII, el prefecto Cayo Aelio Galo estuvo ausente por una campaña en Arabia. Aprovechando la oportunidad, Kush atacó Egipto. Amanirenas y el príncipe Akinidad —posiblemente hijo de Teriteqas— lograron victorias en Syene (actual Asuán) y en la isla de Philae. Tras la campaña, la reina regresó con la cabeza de bronce de una estatua del emperador Augusto, que enterró bajo los escalones de un templo como símbolo de victoria; cada paso sobre ella significaba pisotear al enemigo. Ese trozo fue descubierto en Meroe en 1912.

El tratado de paz

Al año siguiente, el nuevo prefecto Gayo Petronio retomó Syene y avanzó hasta Napata, aunque sin lograr una ocupación duradera. Los romanos establecieron una guarnición en Qasr Ibrim, que Kush nunca recuperó. Tras intensas negociaciones, en 21‑20 a.C. se firmó un tratado de paz favorable a Kush, que permaneció en vigor durante aproximadamente cuatro siglos.

Los detalles de la muerte de Amanirenas son desconocidos; fue sepultada en Gebel Barkal, sitio del famoso templo de Amón en Napata. Su hija, Amanishakéto, la sucedió como candace.

Enlaces de interés

Página de Wikipedia de Amanirenas
Reino de Kush