Contexto y necesidad de la coronación
Tras años de campañas, el reino de Shivaji se había convertido en una potencia dominante en el sur de la India. Los ejércitos mogoles estaban exhaustos, los sultanatos de Bijapur y Golconda habían perdido su autoridad y la población ya consideraba a Shivaji como el soberano de los maratíes. Sin embargo, la falta de una coronación oficial limitaba su derecho, según las escrituras hindúes, a recaudar impuestos, impartir justicia y conceder donaciones de tierra. Por ello, su madre, Mata Jijabai, lo urgió a formalizar su estatus. En 1674, Shivaji adoptó el título de Chhatrapati y decidió ser coronado.
Verificación del linaje y elección del sacerdote
Algunos nobles bhonsle y los brahmanes de la corte cuestionaron la legitimidad de Shivaji, alegando que su familia era de origen campesino. Para resolver la controversia, Shivaji envió a su ministro Balaji Ambaji a Kashi, donde se reunieron con el erudito Pandit Vishweshwar, conocido como Gaga Bhatt. Después de varias súplicas, Gaga aceptó revisar la genealogía de Shivaji y constató que descendía de la dinastía Sisodia de Mewar, una línea pura de Kshatriyas. Con esta certificación, se autorizó la coronación y se consultaron también los protocolos de Rajputana (Amber, Jodhpur) para asegurar que los ritos fueran correctos.
Preparativos en Poona
Una vez obtenida la autorización, Poona se transformó para acoger a los invitados de todas partes del subcontinente. Se construyeron albergues, posadas, lagos, jardines y vías de acceso. Se invitó a eruditos y brahmanes de toda la India; alrededor de 11 000 brahmanes (hasta 50 000 contando a sus familias) llegaron a la capital, junto con nobles, comerciantes extranjeros y cientos de miles de súbditos. Durante cuatro meses, la corte ofreció banquetes, frutas y dulces a los visitantes.
Rituales previos a la coronación
Shivaji realizó intensas ceremonias religiosas: adoró a su gurú Ramdas, a su madre Jijabai y a la diosa Tulja Bhavani, a quien entregó un paraguas de oro valorado en 56 000 rupias. También se observó el ayuno y la purificación por no haber recibido la ceremonia del hilo sagrado (upanayana). Se organizaron matrimonios simbólicos con sus dos esposas supervivientes para que pudieran participar en el acto. Se ofrecieron generosas donaciones a brahmanes y a los pobres; el sacerdote principal, Gaga Bhatt, recibió 7 000 hon y otros brahmanes 1 700 hon cada uno.
La ceremonia de coronación – 6 de junio de 1674
En la madrugada, Shivaji se bañó en aguas del Ganges mientras se recitaban mantras védicos. Tras rendir honores a los dioses y a los ancianos de su clan, se vistió de blanco, se perfumó y se sentó en un trono elevado. A su izquierda se sentó la reina Soyra Bai, cuya túnica estaba atada al dupatta del rey; detrás de ellos, el príncipe heredero Sambhaji tomó su lugar. Ocho ministros realizaron el Jal Abhishek, vertiendo agua de los ríos sagrados sobre la familia real mientras se entonaban cantos védicos y se tocaban instrumentos festivos.
Posteriormente, Shivaji se cubrió con un turbante rojo, joyas de oro y una corona de perlas y diamantes. Adoró su espada, su arco y su escudo, y recibió la bendición de los brahmanes. El salón del trono estaba decorado con 32 símbolos auspiciosos, plantas sagradas y perlas; el propio trono estaba recubierto de pan de oro, sostenido por ocho columnas engastadas con piedras preciosas y cubierto con piel de tigre y terciopelo. Al sentarse, se lanzaron flores de oro y plata sobre la asamblea.
El sacerdote principal proclamó al monarca como Shiva Chhatrapati, mientras los músicos tocaban y se disparaban cañones desde cada fuerte del reino. Se realizaron 16 aartis por mujeres vestidas de blanco y se ofrecieron 16 tipos de Mahadan (donaciones mayores) a brahmanes, pobres y mendigos.
Recepciones y actos posteriores
El embajador británico Henry Oxindon fue recibido con un anillo de diamante y, tras la ceremonia, Shivaji se dirigió al templo de Jagdishwar, realizó una procesión a caballo y luego en elefante por las calles de Poona, donde la gente le ofreció arroz, frutas y dulces. Durante los doce días siguientes, el rey continuó repartiendo donaciones (3‑5 rupias a cada hombre, 1‑2 a mujeres y niños) a los asistentes locales y extranjeros.
Segunda coronación y desgracias familiares
Tras la muerte de Jijabai (18 de junio) y de una de sus esposas, un tantrik llamado Nischal Puri acusó al sacerdote Gaga Bhatt de irregularidades rituales. Shivaji autorizó una segunda, más modesta, coronación el 24 de septiembre de 1674, combinando ofrendas a brahmanes y a tantrikas. Un año después, un rayo destruyó el templo de Pratapgarh, provocando la pérdida de valiosos elefantes y caballos.
Costos y legado
Se gastaron alrededor de 1 crore 42 lakhs de rupias (una cifra inconmensurable en la actualidad) en la construcción de edificios, carreteras, lagos y jardines creados exclusivamente para la coronación. Tras el evento, Shivaji introdujo monedas con su nombre y estableció una nueva era cronológica, siguiendo la tradición de los reyes arios que, al proclamarse independientes, marcaban su propio calendario (como el Shaka Samvat o el Vikrama Samvat).
Importancia histórica
La coronación de Shivaji marcó un hito: fue uno de los pocos monarcas del siglo XVII que se declararon soberanos sin subordinación al Imperio mogol, al lado del Maharana Raj Singh en el norte. Su acto consolidó la independencia del reino maratí y sentó las bases para la posterior expansión del Imperio Maratha.