
Infancia y ascenso al trono
Hijo de Carlos V, Carlos VI heredó el trono tras la muerte de su padre. Durante su minoría estuvo bajo la tutela de sus cuatro tíos, quienes explotaron los recursos del reino. Al alcanzar la mayoría de edad, expulsó a sus tutores y reinstauró a los "Marmousets", un grupo de funcionarios leales a su padre.
El comienzo de la locura
En 1392, mientras cazaba en el bosque de Le Mans, Carlos sufrió su primer episodio de furiosa demencia. Los historiadores coinciden en que probablemente padecía trastorno bipolar, entonces llamado depresión maníaca. Estos episodios recurrentes desestabilizaron la monarquía.
Consecuencias políticas
La enfermedad del rey provocó una guerra civil entre los armagnacs y los borgoñones, facciones que luchaban por el control del reino. Aprovechando la división, Inglaterra reanudó las hostilidades y obtuvo una victoria decisiva en la batalla de Agincourt (1415).
El tratado de Troyes
En 1420, bajo presión y en medio de su incapacidad mental, Carlos VI se vio obligado a firmar el Tratado de Troyes, que reconocía al rey Enrique V de Inglaterra como heredero del trono francés, desplazando a su propio hijo, el futuro Carlos VII.
Legado
El reinado de Carlos VI quedó marcado por su inestabilidad mental, la fragmentación interna de Francia y la intervención inglesa, factores que allanan el camino para la posterior victoria de Carlos VII y la culminación de la Guerra de los Cien Años.