Carlos II de Navarra, “el Malo” (1332‑1387)
Hijo de Felipe de Évreux y Juana II de Navarra, y nieto de Luis X de Francia, Carlos II heredó el trono de Navarra en 1349. Desde joven aspiró a recuperar lo que consideraba su legítimo derecho al trono francés, lo que lo llevó a una serie de intrigas y alianzas durante la Guerra de los Cien Años.
Para reforzar su posición, contrajo matrimonio con Juana de Francia, hija del rey Juan II “el Bueno”. En 1354 participó en el asesinato del almirante de Francia y, al mismo tiempo, estableció contactos con el Príncipe Negro, ofreciéndole territorios en Normandía a cambio de apoyo.
Tratado de Mantes (1354)
El rey Juan II prefirió negociar y firmó el Tratado de Mantes, mediante el cual Carlos amplió sus dominios normandos con varias vizcondías y feudos. Sin embargo, su ambición lo llevó a ser detenido en el castillo de Gaillard, de donde logró escapar en 1357.
Derrota y consecuencias
En 1364 fue vencido por Bertrand du Guesclin en la batalla de Cocherel, lo que obligó a Carlos a ceder parte de sus posesiones y a limitar su influencia en la política francesa.
Aunque su reinado en Navarra continuó hasta su muerte en 1387, su reputación quedó marcada por la constante lucha entre la lealtad y la traición.