Junto a sus hermanos Carlos y Teodoro, participó en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Fue elegido por la nobleza a los Estados Generales, pero pronto se alineó con el Tercer Estado.
Se destacó de sus hermanos por su intervención activa en la noche del 4 de agosto de 1789, cuando la Asamblea Nacional abolió los privilegios feudales. Hasta la fase legislativa, formó parte del triunvirato integrado por Barnave y Duport, cuyo objetivo era contrarrestar la influencia de Mirabeau.
Tras el intento de fuga de Varennes, el 10 de agosto decidió emigrar junto a La Fayette; fue capturado y detenido por los austríacos. Regresó a Francia en 1800, donde desarrolló una carrera administrativa bajo el Consulado y el Imperio.
Los tres hermanos Lameth lograron escapar de la guillotina y vivieron hasta la Restauración.