Felipe III el Temerario (1245‑1285)
Felipe III, conocido como "el Temerario", fue hijo de Luis IX y Margarita de Provenza (1221‑1295). Fue proclamado rey en Túnez tras la muerte de su padre, a quien había acompañado en la séptima cruzada.
De carácter afable, sumiso y versátil, su reinado estuvo marcado por la influencia de personalidades poderosas que lo rodeaban, lo que limitó su autonomía.
Política territorial y siciliana
Durante su mandato, Felipe amplió el dominio real y respaldó la política siciliana de su tío Carlos de Anjou. Tras los acontecimientos de la Masacre de la Víspera Siciliana en 1282, el Papa excomulgó a Pedro III de Aragón, a quien consideró instigador del levantamiento, y concedió el reino a Carlos de Valois, hijo de Felipe el Temerario.
Conflictos con Aragón
El rey emprendió una guerra contra Aragón y lanzó una invasión fallida contra Cataluña. La campaña terminó en un desastroso retroceso, agravado por epidemias y la escasez de suministros, que acabó costándole la vida en Perpiñán.
Contexto familiar
Su padre, Luis IX, también conocido como San Luis, reinó como rey de Francia hasta 1270. Tras su muerte, le sucedió Felipe IV, apodado "el Bello".