En 1791 fue elegido diputado. Ante la amenaza de invasión de las potencias aliadas, retomó su carrera militar, logrando importantes victorias en los Pirineos, destacando la campaña de la Montagne-Noire en 1794, donde sustituyó a Dugommier.
Posteriormente fue elegido al Consejo de los Quinientos y recibió numerosos honores de Napoleón, quien lo nombró senador, mariscal y conde del Imperio.