Primeros años y carrera militar
Juan Antonio Pezet Rodríguez nació el 13 de julio de 1809, hijo del doctor patriota José Pezet y Monel y de María del Rosario Rodríguez Piedra. Desde muy joven se involucró en la causa independentista: abandonó sus estudios en el Convictorio de San Carlos y, en 1821, se alistó en el ejército de San Martín en Huaura. Participó en la Legión Peruana y luchó en Torata y Moquegua durante la primera expedición intermedia (1823). Tras la batalla de Zepita fue ascendido a teniente y presenció las decisivas batallas de Junín y Ayacucho (1824). Más tarde acompañó a Antonio José de Sucre en su marcha por el Alto Perú, contribuyendo a la creación de la República de Bolivia.
Leal al presidente Luis José de Orbegoso, Pezet tomó parte en la expedición al sur y en la batalla de Huaylacucho contra Bermúdez, presenciando el famoso "abrazo de Maquinhuayo" que puso fin a la guerra civil (1834). Fue promovido a coronel en 1835, pero se retiró cuando se instauró la Confederación Perú‑Boliviana.
Regreso al servicio y ascenso político
Tras la derrota y muerte del presidente Agustín Gamarra en Ingavi (1841), Pezet volvió al ejército como jefe de estado mayor de la Segunda División del sur. Después de la guerra con Bolivia y la firma del Tratado de Puno (1842), apoyó la sublevación de Francisco de Vidal y, tras oponerse al avance de Manuel Ignacio de Vivanco, se convirtió en su segundo al mando (1843). Vivanco le otorgó la inspección general del ejército, la prefectura de La Libertad y el cargo de jefe de estado mayor en la batalla de Carmen Alto, donde resultó herido y fue hecho prisionero (17 de julio de 1844).
Durante el primer gobierno de Ramón Castilla (1846) fue inspector general de la Guardia Nacional. Más tarde, bajo José Rufino Echenique, fue nombrado General en Jefe del ejército del sur, defendiendo al gobierno hasta la batalla de La Palma (5 de enero de 1855), que marcó la victoria de la revolución liberal de Castilla.
Ministro de Guerra y Presidencia
Exiliado inicialmente a Chile y sin responsabilidades militares, Castilla lo llamó en 1859 para ocupar el Ministerio de Guerra. Como ministro, Pezet actuó como jefe de estado mayor en la campaña contra Ecuador (1859‑1860) y formó parte del poder ejecutivo en dos ocasiones, instalando el Congreso reformista de ese año.
Elegido primer vicepresidente en 1862, una delicada salud lo obligó a viajar a Europa para recuperarse en los balnearios de Vichy, España. Desde París supo, el 3 de abril de 1863, de la muerte del presidente Miguel de San Román y asumió la presidencia.
Logros y conflicto con España
Durante su mandato adquirió para la Marina el monitor “Huáscar”, las fragatas “América” y “Apurímac”, la corbeta “Unión”, la fragata “Independencia”, los buques de guerra “Callao” y “Colón”, y los poderosos cañones Armstrong y Blakeley. En 1864 estalló el conflicto con España, bajo el pretexto de que Perú no había pagado la llamada "deuda de independencia" pactada en la capitulación de Ayacucho (1824). El incidente en la hacienda de Talambo, donde murió un trabajador vasco, fue exagerado por el espía español Eusebio de Salazar y Mazarredo, quien provocó la captura de las islas guaneras de Chincha (15 de abril de 1864) por una expedición científica española.
Presionado por la opinión pública, Pezet optó por la negociación diplomática y firmó el humillante tratado Vivanco‑Pareja (27 de enero de 1865), desfavorable para Perú. El descontento revolucionario se extendió por todo el país y, el 7 de noviembre de 1865, el coronel Mariano Ignacio Prado lideró un levantamiento desde Arequipa que derrocó a Pezet, quien fue enviado al exilio.
Exilio y últimos años
Instalado en Richmond, Inglaterra, Pezet gestionó la salida de las unidades navales adquiridas bajo su gobierno, entre ellas el monitor “Huáscar” y la fragata “Independencia”. Regresó a Perú en 1871 y se retiró de la vida política, viviendo en su casa de Chorrillos. Murió poco antes de que Chile declarara la guerra al Perú, el 24 de marzo de 1879.